Saltando_sin_parar -

Pipo se detuvo apenas un segundo, rebotando sobre sus talones.—¡No es prisa, Bernabé! Es que el mundo es tan emocionante que si no salto, siento que me quedo atrás. ¡Mira! —Y con un impulso enorme, saltó sobre un arbusto de moras, aterrizando justo a tiempo para atrapar una mariposa de colores con la mirada.

Un día, el sabio búho lo detuvo con un ala.—Pipo, ¿por qué tanta prisa? Te vas a perder las flores del camino —dijo el búho con voz pausada. saltando_sin_parar

Esa tarde, el cielo se oscureció y empezó a llover. Los demás animales corrieron a esconderse, pero Pipo descubrió algo maravilloso: . Cada salto creaba una explosión de gotas plateadas. Saltó sobre el charco grande, sobre el pequeño y sobre el que parecía un espejo. Pipo se detuvo apenas un segundo, rebotando sobre

Pipo se detuvo apenas un segundo, rebotando sobre sus talones.—¡No es prisa, Bernabé! Es que el mundo es tan emocionante que si no salto, siento que me quedo atrás. ¡Mira! —Y con un impulso enorme, saltó sobre un arbusto de moras, aterrizando justo a tiempo para atrapar una mariposa de colores con la mirada.

Un día, el sabio búho lo detuvo con un ala.—Pipo, ¿por qué tanta prisa? Te vas a perder las flores del camino —dijo el búho con voz pausada.

Esa tarde, el cielo se oscureció y empezó a llover. Los demás animales corrieron a esconderse, pero Pipo descubrió algo maravilloso: . Cada salto creaba una explosión de gotas plateadas. Saltó sobre el charco grande, sobre el pequeño y sobre el que parecía un espejo.