La Bruja Buena del Sur, hija del difunto rey, quien guía a Oscar para que cumpla su destino.
La película de 2013, dirigida por , funciona como una precuela espiritual del clásico de 1939 y de las novelas de L. Frank Baum.
A diferencia de otros héroes que usan magia real, el Mago utiliza tecnología (proyectores, fuegos artificiales) e ingenio para inspirar a un pueblo que ha perdido la esperanza.
Debido a que Warner Bros. posee los derechos de la película de 1939, Disney no pudo usar elementos icónicos como los zapatos de rubí o el diseño exacto de la piel verde de la bruja original.